miércoles, 29 de junio de 2011

Jajajaj

Me entremezcle en la neblina,
Y viajé;
Nuevos cosos de prostiastutos empresarios,
Lugares donde una salida es más deprimente que la misma ida,

¡Si!

Aunque uno no pueda creerlo.

Catarsis, alcohólicos, putas de la ironía.
Imitaciones estéticas de Sergio Denis,
Librando papeles a cambio de alucinaciones sin drogas.

Concepto del cuero sintético,
Amor por los frutos transgénicos,
Católicos aclamando el exilio,
Del semen recreando al Vesubio.

Sus caras eran tan tristes sonriendo por un pedazo de circo,
Prefiero haber sido puta dijo mi sobrina,
Que ser una puta paga,
Siete años quizás tenia,
Y no entiendo por que hoy en día:

Treinta y ocho cromosomas “menos”
Son los nuevos quince.

Comiendo bananas inmaduras,
Nos dimos cuenta de las ironías,
La estupidez se comprende,
Evolucionando en ella misma,
Calculo.

El estigma crucial de la fuente,
La iluminación de las victimas de la reciente invasión,
Fuera lo que sea para cualquier comensal,
Fuesen entupidos brotes de señal,
Fuesen las tremendas cosas que descubrimos con el pasar de un minuto.

No importa el andén erróneo,
Importa el comportamiento,
Importa no darnos cuenta,
De que al dedo lo siguen metiendo,
De que al margen lo siguen cruzando.

lunes, 23 de mayo de 2011

Tan pelotuda

No es que me gustes,
No es que cumplas con la estética,
No es una ironía,
Mucho menos es amor.

Es que...

Cada vez que sonríes,
Rebalsa de placer mi espíritu,
Se intensifica en uno mismo,
Me hace recordar a cuando orino,
Mientras las cosquillas llegan hasta mi garganta,
Me doblo y estrujo hacia un costado.

No es algo tibio,
Ni mucho menos frío,
Será entonces la cuestión,
De que tengas el poder de volver a soñar.

Son estos tiempos tan bélicos para aprender a pensar,
Son tan bélicos los pensamientos de tener su creencia en el tiempo.

Es que una ayuda nunca escucha,
Es el Dios que predomina,
Podemos rogar,
Podemos besar o golpear,
Escalar, descender,
Salirnos del alma,
Del convencionalismo cuadrado,
Podemos escupir todo el hedor de la fija realidad.

!Podemos lograrlo todo!
Sin si quiera haberlo aprendido,
No entiendo tantas cuestiones,
No explico el misterio del ser,
A menudo me cuestiono,
La receta del elixir,
La simetría de lo menos algebraico.

A menudo me vomito el pecho con las dudas que me brindas,
Y no entiendo si es la carne o la verdura,
Es un ácido que nunca escapa,
Es un ácido que se impregna en mi pecho,
Es un acto sagaz y colorinche,
Sin tintes de ningún arco iris,
Con la esencia pura de tu bilis,
Honrando cierta presencia en los lastimados de mi paladar,
Llegando hasta mis oídos,
Me invade por las entrañas la magia de no entender.

Escupo fuegos malignos,
Se acrecientan al pulmón con ironías,
ME brindas entre tus cejas,
El mito de la materia prima,
Me escurro entre tus pestañas,
para poder ver la vida.

Siguen cayendo colores,
En cataratas sobre este labio inferior,
No te habría robado el beso,
El estirado, anticuado momento,
de no ser que no haya sido,
El no indicado y surreal momento.

No entiendo ciertas cuestiones,
Las rayas y sus hermanos no pueden seguir igual,
Aquel costado incandescente se ilumino en su desgracia.

Estúpidos monos derramaban,
Todo su amor en las capsulas,
Tan sintéticas y simétricas,
Que el cuerpo no quiso entender.

No pudieron penetrar el alma,
Pues lo fácil se había mostrado,
Como costumbre de su pensamiento.

Pobres idiotas.
Dichosos intelectuales,
Alejados de su evolución,
Aliados a su intima demolición.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Inyectable

300 mg


En tu extremo corazón lagarto,
Esculpimos los trece vientos,
Raspando tu carcaza anunciabas,
La mentira de seguir vivo,
La gran verdad de nuestras muertes.
.
Seremos siempre los súbditos,
De lejanas y nuevas estadías,
Vinculado a desiertos de barro,
Mimetizado con las nadas del lugar.

Las propias cadenas acuchillan,
Ese único brillo de luna negra,
Sin dejarnos respirar,
Sin dejarnos alardear.

Corriendo por dentro de todos,
Deducí la miseria del aire,
Descubrí lo más oscuro del agua,
Y toda la crueldad de la tierra.

Las cabezas de los peces bailaban,
En las tripas de sus serpientes,
Alabada la ironía,
De romper las leyes impuestas,
Alabado sea el misterio,
De vivir siempre preso,
Alabado sea su poder,
Que nos sodomiza entre sus sonidos.

Alabada seas dominación,
Por descifrar todas mis cuestiones,
Alabados sean lo crueles,
Que nos guían al vacío.

viernes, 8 de octubre de 2010

Diluvio de insensatez

Rozando el cielo por opios,
Experimentan sus sinestesias,
Al fumar los oréganos.

Tanto cliché, tanta dicha,
De la imagen desnutrida.

Envuelven,
Encierran al grupo,
De seres sociales.

Aplastan al unísono,
Para no dejar respirar,
Cometiendo la insania,
Se ríen de la normalidad.

Archivando en su escombro gris,
La información que llena sus ecos.

Somos rehenes de su idea,
Nos disfrazan uniformados,
Nos entintan con sus pinceles,
Y no podemos escapar.

Creen que la ira es monstruosa,
Pero el monstruo es más sensible.

Cuando aprende a romper,
Los lienzos.
Cuando arruinamos la pintura,
Es cuando se acercan,
Por miedos de transgresión.

Que se callen las campanas,
Ellas traen el Apocalipsis.

No hablar, no hablar,
No reír, ser moral,
No ser un ser,
Ser un bloque,
Al que puedan colorear,
No a la luna,
Ni a los soles,
Adiós planetas,
Adiós galaxia.

domingo, 12 de septiembre de 2010

La cuestión magnética

Es irrefutable que tus pestañas no vomiten la sal;
Cuando ella te entrevera,
En ese aroma del cian,
Que arrepiente a las pupilas.

Las venas ya tiemblan, se colapsan al amor,
Una serpiente de hierro,
Había tragado mi esencia.
Su amor, su éxito,
La volvió a estas tierras,
A mis propias entrañas y vísceras.

Sus lágrimas fueron mi espanto,
Por nunca poder recibirlas,
Por no poder nunca percibirlas.

La cáscara quiebra dentro del hueso,
Y deja salir los borregos,
Afronta al miedo su inocencia.

Con el poder del silencio,
Esquiva charcos de infiernos.

Una oda quiso comerme,
Llevarme hasta sus paredes,
Su amor quito la franquicia,
La convirtió en un sentir,
En una memoria eterna.

Aunque la nieve llegue estos días,
A derretir al mismo fuego,
Su amor se envolverá siempre,
Aniquilando a las demás serpientes.

lunes, 17 de mayo de 2010

El objeto punzante que detiene la gran maquina

Mi día, mi noche,
Mi ciclo completo,
Andaba en eclipses,
De sufridos deseos.

Un aura, Un sol,
Un dios,
Una simple estampa de un caracol,
Pueden por dentro,
Lavar los mejunjes.

Caminos entre odas,
A donde resuenan,
Violines y flautas,
Aullidos de amor.

Escaleras que prosiguen,
Sin bajar ni subir,
Solo en línea recta,
Solo en la línea recta…

Sin dedos que toquen,
La espalda, los ojos,
Sin brazos que rodeen,
Al cuerpo, a su exilio.

Se tapan adyacentes,
Las venas de un entierro,
Se cruzan sin verse,
Los locos más cuerdos.

Hay lagos debajo,
De toneladas de tierra.
Hay tierrales incrustados,
En el centro de las pupilas.

Nos tocan, nos llaman,
Nos hablan, e invitan,
Ignoramos, no sabemos leerlos.

Es tonto el fracaso,
Impune de todas tus mentiras,
Injustas a las verdades,
Seguimos los trozos,
Nos han criado los medios,
Escapamos del grosor,
Magnifico que jamás tendremos,
Huimos,
Corremos,
Transgredimos hacia un abajo,
Paradójicamente somos,
De paradojas fuimos hechos,
O las adquirimos en el sendero.

Consiste su fuerte,
En la energía de los débiles,
Si no la entregamos,
Tampoco los debilitamos,
Pues su enorme vacío,
Se convierte en una masa,
Que llena otro vacío,
Que depende de la nada,
Para poder ser un concreto.

Su formula es imposible,
Una cuestión infinita,
Gran negación de las dichas,
Gran ignorancia a un planteo.

¿Cómo el aire llena al aire?

lunes, 3 de mayo de 2010

Tus ojos que no respiran

Baile, baile.
Sacúdase entre las penumbras,
Escupa todo el misterio,
Escupa la sobriedad,
De todos sus amaneceres.

Irrumpa al juego maldito,
De los soles tomando el cianuro,
Vomite lo negro del verde,
Tortúrenos amor, tortúrenos.

Brindemos por el castigo,
Lloremos por los abrazos extraviados,
Recemos para morir.

Subamos en la aguja,
Sigámosla sincronizados,
Librémonos de la droga,
Del invento.

La luna ya nos fulmina,
Estrellas con parabrisas,
Membresía del club de asfixias.

Girando la luz, girando la fuerza,
Se muere el imbecil.

Dance, dance señora,
Libérenos del ego,
Libere nuestra costumbre,
Enséñeme a no aprender.

Olvídeme,
Pierda todo su amor.

No soy más que el círculo,
No soy más que el círculo de piedra,
Las piedras saben comprenderla al menos,
Las piedras sufren lo mismo.

Redundante el idiota,
Las piedras serán tus hijas,
Lagrimas tu estadía.

El vaso se vuelve líquido,
Y firme y macizo conversa,
Conversa con tu locura.

Se lo ruego,
Se lo ruego amorosa,
Desgarre las pieles envueltas,
Con sus tenebrosas uñas de fuego,
Escupa todo su vientre,
Vomítelo, vomítelo,
Sus crías la matan a diario,
No sea mortal,
Vibre con el infinito,
Vibre con su merecido infinito.